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El Partenón

lunes, 31 de mayo de 2010
En lo alto de la Acrópolis y dominando Atenas,capital de Grecia, se levanta el templo del Partenón, obra maestra de la arquitectura griega.

Atenea era la diosa griega de la sabiduría. La ciudad de Atenas le erigió numerosos monumentos y estatuas. Dominando la ciudad, el Partenón, de mármol blanco, yergue su luminosa silueta sobre el cielo ateniense. Altas columnas sostienen el techo y los dos frontones triangulares y cierran el recinto central, lugar sagrado, donde se levantaba una estatua de la diosa, de 12 metros de altura, esculpida por Fidias. El Partenón ha conocido diversos destinos: fue iglesia bizantina, catedral, mezquita, flanqueada por un alminar, y finalmente... ¡polvorín! Maltrecho por una explosión y por un temblor de tierra, sistemáticamente expoliado por coleccionistas desaprensivos, está en la actualidad parcialmente restaurado. Es una joya del arte antiguo con rango de maravilla mundial.

La tumba de Darío

domingo, 30 de mayo de 2010
Persépolis, una de las antiguas capitales de Persia, se halla situada actualmente en el Irán, al norte del golfo Pérsico. Cerca de allí, en la ladera de una montaña, en Naqsh-Rustam, están enclavadas las sepulturas de los reyes persas.

La mayor de las tumbas persas en Naqsh-Rustam es la de Darío I, llamado por su pueblo "rey de reyes". Esta tumba fue excavada y esculpida en la misma piedra y se halla detrás de una grandiosa fachada tallada en forma de cruz. Cuatro falsas columnas enmarcan la puerta de la tumba y sostienen un friso de leones, coronado por 28 gigantes, que son los porteadores del trono real. Dichos gigantes representan las distintas provincias del reino y simbolizan la pujanza y la autoridad de Darío. Una importante serie de bajorrelieves en cada una de las tumbas han ayudado a reconstruir la vida y las costumbres de un pueblo cuya historia se remonta a nueve siglos antes de nuestra era.

Las cavernas de Ajanta

sábado, 29 de mayo de 2010
La cadena basáltica de los montes de Ajanta se levanta en la India, al nordeste de la ciudad de Bombay. Se han descubierto en ella veintinueve cavernas excavadas en la roca por monjes budistas a comienzos de nuestra era.

Estas cavernas son monasterios budistas excavadas en la roca entre los siglos II a.C y VI a.C. Estas grutas, sepultadas por la arena y olvidadas escaparon al pillaje. Se llega a ellas por un camino excavado en la misma piedra. En las paredes de la caverna se han esculpido magníficos bajorrelieves, y pilares y columnas que sostienen bóvedas profusamente decoradas. Las pinturas murales representan escenas de la vida doméstica, batallas e imágenes de Buda. No lejos de Ajanta, las treinta y dos grutas de Ellora, excavadas en forma de templo, muestran al visitante las más bellas esculturas indias en estado de perfecta conservación.

El templo de Salomón

viernes, 28 de mayo de 2010
Salomón, rey de Israel e hijo de David, hizo construir en Jerusalén, en el año 950 a.C., uno de los edificios más majestuosos de la antigüedad: el templo de su nombre, destruido más tarde por Nabucodonosor, soberano de Babilonia, en 587 a.C.

Cuando se intenta reconstruir un plano arquitectónico del templo de Salomón, asombra contemplar la majestad de aquel edificio construido en la capital de Israel. La obra fue dirigida por arquitectos filisteos. Los trabajos duraron diecisiete años y se empleó considerable mano de obra. Aplicaciones de madera de cedro decoran el interior de los muros de piedra. El pueblo podía entrar en el santuario, pero únicamente los sacerdotes tenían acceso al sanctasanctórum, donde se guardaban los objetos sagrados. Para llorar su templo destruido y Jerusalén en ruinas, los judíos acuden a orar al pie del muro de las lamentaciones, único vestigio del templo de Herodes, construido veinte años a.C. y en parte, seguramente, con las piedras procedentes del templo de Salomón.

Los obeliscos egipcios

sábado, 22 de mayo de 2010
Los obeliscos son unas agujas de piedra monumentales. Los faraones, reyes-dioses del antiguo Egipto, los hicieron erigir por parejas a la entrada de los templos . París, Roma y Londres poseen obeliscos egipcios.

Esta aguja de piedra que se proyecta hacia el cielo simbolizaba sin duda un rayo de sol. En sus cuatro caras y en escritura jeroglífica se inscribían los elogios del personaje glorificado. Su extremo, la punta piramidal, era en ocasiones recubierta de oro. El obelisco, tallado en piedra, de un solo bloque, pesa entre 100 y 500 toneladas. Transportar y poner en pie tales moles constituía una tarea de titanes. Conociendo las dificultades que hubo que vencer al erigir en 1836, en la plaza de la Concordia de París, el obelisco de Luxor (mide 23 metros y pesa 230 toneladas), cabe preguntarse cuáles eran los sistemas que emplearon los faraones y cómo pensaban levantar, por ejemplo, el obelisco inacabado descubierto en Asuán, que mide 42 metros y cuyo peso no es inferior a las 400 toneladas.


Las pirámides de Gizeh

jueves, 20 de mayo de 2010
Estas tres pirámides fueron construidas por tres faraones, Cheops, Kefrén y Mykerinos. La de Chaops era ya considerada en la antigüedad como una de las siete maravillas del mundo. Se precisaron 30 años y 100.000 esclavos, que eran relevados cada tres meses, para elevar esta montaña de piedra de 146 metros de altura y que descansa sobre una base de 233 metros de lado. La pirámide totaliza alrededor de de 6.000.000 de toneladas y la integran 2.300.000 bloques de piedra, alguno de los cuales pesan entre 10 y 15 toneladas. Además de las galerías que conducen a las cámaras sepulcrales, existen otras falsas galerías destinadas a desorientar a posibles profanadores. Esta obra gigantesca ha resistido 45 siglos, pero ha sido víctima de innumerables pillajes.

Los templos de Karnak

viernes, 14 de mayo de 2010
Edificados donde estuvo emplazada la antigua ciudad de Tebas, los templos de Karnak constituyen el más vasto conjunto religioso construido e incesantemente ampliado por los faraones; incluyen gran cantidad de tesoros artísticos, escultóricos y arquitectónicos.

Desde Luxor se llega a los templos de Karnak a través de una avenida enlosada de 2 kilómetros de longitud, bordeada por un millar de estatuas de carneros y esfinges. Muros de ladrillo de un espesor de 10 metros delimitan un recinto de 2400 metros, en cuyo interior se elevan los edificios religiosos: un primer pilón de 113 metros de longitud y 15 de anchura, inmensas estatuas de gres rojizo adosadas a un segundo pilón, en el cual se abre una puerta de 30 metros de altura, una sala hipóstila que contiene 134 columnas, alguna de ellas de 23 metros de altura; obeliscos, lago sagrado, vastísimos patios interiores, la barca del dios Amón, un escarabajo monumental, etc. Estas ruinas evocan el esplendor y la grandeza de los egipcios en los tiempos del nuevo imperio, alrededor de 1500 años a.C.